Muy Buenas y Saludos Cordiales.
Cuando
para compensar un injustica cometes otra injusticia la segunda injusticia se
vuelve más injusta y la primera deja ser injusta y eso es lo que ha ocurrido en
los cuartos de final de la Champions entre Club Atlético de Madrid y Futbol
Club Barcelona la UEFA quiso compensar el error de la eliminatoria de octavos
de la pasada edición de la Champions con el doble toque de Julián Álvarez en la
tanda de Penaltis contra el Real Madrid perdonándole dos penaltis catedralicios
de manual y dos expulsiones clarísimas.
La
primera es la expulsión de Jorge Resurrección “Koke” por doble amonestación en
la primera mitad del partido de ida en el Camp Nou. Y es que el capitán
colchonero debió ver la segunda amarilla en una serie de faltas reiterativas y
por lo tanto debió ser expulsado por doble tarjeta amarilla.
La
segunda es el penalti no pitado a favor del Futbol Club Barcelona por mano de
Marc Pubill. Según la normativa de la IFAB su regla 16 dice que el balón estará en juego en el momento en que haya
sido golpeado con el pie y esté claramente en movimiento. Según
esta literalidad, en la jugada del partido de ida de cuartos de final entre el
Barcelona y el Atlético de Madrid, el portero Juan Musso cumplió esos
requisitos al golpear el esférico y ponerlo en movimiento, lo que habilita
la Regla 12 para sancionar con penalti cualquier contacto
deliberado con la mano de un defensor, como el cometido por Marc Pubill, dentro
del área propia. Esto quiere decir que si la regla se hubiera aplicado de
forma literal el arbitro rumano Itsvan Kovacs debió haber señalado penalti y haber
mostrado tarjeta roja directa a Marc Pubill por mano voluntaria en su propia
área. Esta acción ha vuelto a reabrir el debate sobre la necesidad de
clarificar las reglas en situaciones donde el portero pasa el balón a un
compañero dentro del área, ya que la normativa actual permite esta ambigüedad
entre la mecánica del juego y la intención de los jugadores.
Otra
de las acciones polémicas de esta eliminatoria es la plancha del portero
colchonero Juan Musso sobre el jugador del Barça Fermín López en el partido de
vuelta en el metropolitano esa jugada se considera juego peligroso y por tanto
al ser dentro del área es Penalti
otra cosa es la voluntariedad de la acción dado que aparentemente esa acción
fue un lance fortuito el árbitro francés Clement Turpin debió señalar penalti y
debió haber amonestado a Juan Muso no sé si verbalmente o mostrando tarjeta
amarilla pero se comió una amonestación.
Yo
siempre he sido partidario de que en el deporte al igual que en cualquier otro
ámbito de la vida las normas se apliquen de forma literal porque en el momento
que se deja la aplicación de una norma a la interpretación del que debe aplicar
la norma la norma se vuelve injusta y para que las normas sean justas deben
aplicarse literalmente para no dar a lugar a este tipo de errores garrafales
que reducen el nivel de los árbitros al nivel de Gamar Al-Gandur el nefasto
arbitro de la eliminatoria de cuartos del mundial de 2002 que pitó el Corea-
España. A veces pienso que la IFAB cuanto más quiere facilitar el trabajo de
los árbitros dejándoles usar algo tan subjetivo como es el criterio personal
mas se lo complican; eso por no hablar de todos los árbitros que han colgado el
pito y ahora están de colaboradores en los medios de comunicación a los que se
les cierra un filón para seguir chupando de la teta del futbol una vez
retirados del arbitraje. Y la génesis de este despropósito se encuentra en
la moviola de Carrusel deportivo del “Imperio del Monopolio” que fundó Jesús de
Polanco alías “Jesusito del Gran poder” como le llamaba José M.ª García.
Muchas
Gracias y Saludos Cordiales.